En un fallo sin precedentes, la jueza María Servini ordenó un embargo récord de $859.516 millones contra una red de más de 100 dueños de casas de cambio. La medida, que surge tras una investigación del fiscal Carlos Stornelli, apunta a una sofisticada maniobra de triangulación que permitió "fugar" U$S 607 millones del Banco Central durante la gestión anterior.

Entre los principales alcanzados por la cautelar se encuentran Elías Piccirillo (marido de Jesica Cirio), Maxi Vallejo (dueño de Sur Finanzas) y Carlos Adrián Migueles. La justicia cree haber desarticulado el engranaje que permitió retirar divisas en efectivo del sistema legal sin dejar rastro de su destino final.

La arquitectura del fraude

Según el informe, la organización operaba en tres etapas diseñadas para burlar los controles del BCRA:

- Inyección de pesos: las cuevas recibían fondos de origen desconocido.

- Simulación: las entidades realizaban operaciones cruzadas entre sí para simular un volumen de negocios legítimo y así acceder a la compra de dólares oficiales.

- Extracción y Fuga: retiraban las divisas físicamente -el 99% salió del Banco de Servicios y Transacciones- aprovechando la brecha cambiaria superior al 100%.

El impacto fue directo sobre las ya exhaustas reservas del Banco Central, que terminaron en niveles negativos al cierre de 2023. Esta causa se suma a la que tramita el juez Ariel Lijo por irregularidades en las SIRA, configurando el mapa de la corrupción financiera bajo el último cepo cambiario.